Últimamente estoy probando a volver a pintar y dibujar a mano, sin tabletas ni Photoshops.
Hay algo que está muy bien pero hay parte de trampa también. Hacerlo a mano te arrastra a lugares formalmente bellos pero vacíos. Este dibujo mismo, joder, es muy chulo, me pasaría rato mirándolo (ampliadlo y veréis que guay las pinceladas y todo). Lo he pintado por puro gusto, sin pensar en nada que decir, es puramente formal.
Pero cuando lo veo terminado me digo "¿Y ahora que hago con esto? este dibujo no cuenta nada". Así que le he metido mi mierdecita, mi pequeño concepto que haga que no sea un dibujo bonito y yasta, aunque, como en este caso, sea una idea muy pequeña.
De hecho es simplemente lo que pensaba mientras lo hacía:
Un tío al que le hacen un retrato en un plató de tv. Hay un pintor ahí, en medio del ritmo frenético de la televisión, y además rodeado de tecnología y medios de grabación. Todo esto en los ochenta.
No hay más. Trabajar a mano tiene estas mierdas. Es todo más intuitivo y raro.
Yoquesé, estoy probando.
Llevo toda mi puta vida probando.